Hace unas semanas, revisando emails de la página, me encontré con algo que me emocionó y me hizo pensar. Alguien nos contaba que le gustaba el proyecto de la web y que había llegado buscando un grupo de yoga. Que el yoga, cuando llevas tiempo, puedes practicarlo tú solo o sola en casa y que lo que quería, era encontrar gente dado que no conocía a nadie en la ciudad. Puede que parezca una simple combinación de palabras, pero para mí, es un reflejo de lo que suelo hablar constantemente. No buscan solo una clase o un ejercicio; buscan conexión.
Y es que, seamos sinceros, ¿quién no se siente un poco desconectado hoy en día? Vivimos en la era de la hiperconectividad digital, pero a la vez, en el punto máximo de aislamiento. Nuestras vidas se han vuelto una sucesión de pantallas, auriculares y conversaciones a medias. Nos hemos acostumbrado a la comodidad de lo individual, pero hemos perdido algo vital: la vida espontánea, la energía de lo que sucede cuando estamos juntos.
El Antídoto a la Pantalla: Volver al Círculo
En Retiros Yoga Madrid, siempre hemos creído que el yoga es más que asanas. Es una tecnología para la conexión. Y esa conexión empieza con el cuerpo, pero florece en el grupo. No queremos ser otra web de cursos online; queremos ser el punto de encuentro, el lugar donde la pantalla se apaga y el mat se convierte en un círculo de confianza.
Hemos visto que nuestra gente en Madrid busca ese grupo de yoga que se sienta como una familia. Un lugar donde no importa si tu perro mira la clase o si tu Vinyasa se parece más a un Balasana (Postura del Niño). Lo importante es que, por una hora, estamos juntos, respirando el mismo aire, compartiendo la misma intención.
Trascendiendo el Local (Porque la Desconexión es Global)
Pero esta necesidad de grupo no es solo un tema de Madrid. Sabemos que la soledad es una epidemia global. Por eso, aunque físicamente nuestros retiros sean locales, la comunidad que estamos construyendo aquí en la web tiene el corazón puesto en reunir a practicantes de yoga de todas las ciudades del mundo.
Queremos que este sea un espacio donde compartas esa frustración de la desconexión, donde preguntes por esa postura que te duele, y donde, quizás, encuentres a ese compañero de práctica para tomar un té después. Queremos darle la vuelta a la tortilla: usar la tecnología solo para unirnos y luego dejar que la vida real, esa que pasa de forma inesperada, ocurra.
Nuestro objetivo no es vender; es vincular. Si has llegado aquí buscando un grupo de yoga, has encontrado un círculo, un refugio donde la práctica se siente acompañada.
¿Quieres unirte a nuestro grupo de yoga?
Si esto resuena contigo, no te quedes mirando. Ya sea que estés en Madrid o al otro lado del charco, te invitamos a ser parte de esta comunidad. El primer paso es apagar el piloto automático y decir «sí» a la conexión. Los canales de whatsapp, sólo permiten leer, no permiten la conversación entre los miembros ni enviar mensajes privados, así como ver el teléfono de las otras personas. Desde él, hablaremos de grupos y eventos para que puedas ir o participar si quieres. Así que es la herramienta perfecta para conectarte a la vida del yoga y mantener tu intimidad. Esperamos verte por aquí pronto.

